Gas Licuado de Petróleo

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El gas licuado de petróleo (GLP) es el producto más liviano que las refinerías entregan al mercado. La composición del GLP corresponde a la de los cortes de carbono 3 (C3) y carbono 4 (C4) dentro de cada uno de ellos pueden existir hidrocarburos saturados e insaturados. En general el corte C3 contiene propano y propileno, y el corte C4 butanos y butilenos. Si bien el GLP se obtiene por fraccionamiento del gas de refinería, a cuya producción contribuyen algunas unidades de proceso, ésta no es la fuente principal de obtención, ya que el mayor volumen proviene directamente de los pozos de petróleo, donde se separa de la corriente gaseosa.

El GLP o LPG, del inglés Liquid Petroleum Gas, se comercializa en tres tipos: como propano, como butano y como mezcla de ambos. Se transportan y se entregan al consumidor en tubos y garrafas a presión y en estado líquido.

El butano encuentra su principal uso como combustible doméstico, para la cocina y calefacción. Al abrirse la llave de las garrafas el líquido se vaporiza y llega a los quemadores de la cocina o estufas en estado gaseoso. Por su elevada relación hidrógeno/carbono, resulta un combustible excelente, de alto poder calorífico, de llama muy limpia y no contaminante.

Las garrafas de butano se comercializan en envases que contienen 10 Kg. y 15 Kg. El propano se expende en cilindros de 30 Kg. y 45 Kg. y también a granel, para lo cual se lo transporta licuado en cilindros a presión sobre camión y se lo recibe y almacena en "cigarros" (conocidos también como chanchas, chanchitas), que son cilindros horizontales con capacidad para varias toneladas, de acuerdo al consumo del usuario.


Fuente: René A. Dubois, Introducción a la refinación del petróleo, EUDEBA, 1ª edición 2006, Buenos Aires, Página 181.